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LOS MUERTOS

Tres golpes, tres palmadas contra el muro:
Uno, dos tres: al escondite inglés.
Resuenan y avanzamos, y quedamos inmóviles
mirando hacia la espalda de la Muerte,
que, rápida, se vuelve para así sorprender
a los que aún arrastra el propio impulso
y los echa del juego para siempre.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Se va la luz. Igual que un punto de oro,
la vela hace temblar las sombras de la estancia.
¿Por qué hace tanto frío en la posguerra?
Y la Muerte se vuelve y ve a mi hermana
que se agita, febril, y llora bajo el hielo.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
El pasado era el rostro de mi padre:
prisiones, cicatrices, deserciones.
Qué terror le causaban las palmadas
contra el muro: no pudo terminar
un gesto de impaciencia.
La ira, el miedo
lo delataron a la Muerte.
Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Nunca nos apartamos de su lado.
Y ahora juego con mi hija muerta.
¿Por qué no pude adivinar sus ojos?
Pero el futuro, astuto, hace trampas.
No escuché los tres golpes: me sonrió
y junto a mí ya estaba su vacío.
Pero el juego debía continuar.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Ya no me importa si me ve la Muerte:
sonriente miro hacia los que me siguen.
Ahora, tan cercano ya del muro,
ignoro lo que pueda haber detrás.
Sólo sé que me marcho con mis muertos.

 

 

Este poema se estructura alrededor de un juego infantil que, por lo que he podido comprobar, debe de ser casi universal. Un niño o una niña se coloca de cara a una pared y los demás a cierta distancia, mirando hacia esa pared. El que paga golpea tres veces con las palmas de sus manos la pared al tiempo que dice: Uno, dos tres: al escondite inglés. Esta frase varía según los lugares. En catalán suele ser un dos tres: pica paret. Otras variantes en castellano son: Uno, dos tres: chocolate inglés o: Uno, dos, tres, pajarito inglés. En México toma una forma aún más barroca: Estatuas de marfil. Uno, dos y tres: ¡aquí!. Mientras se dan estos golpes, cada niño o niña avanza hacia el que golpea la pared que, al acabar, se vuelve rápidamente. Si ve a alguno de los que han avanzado aún en movimiento, este queda fuera del juego, que continua hasta que alguno de los que avanzan toca la espalda de quien golpea la pared.

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