Noticias

RAQUEL

Te enseñaron a hacerlo todo bien.
Jugando, obediente, te ibas acostumbrando
a lugares seguros que algún día
te fallarían, ya que el orden es
igual de peligroso que el desorden.
Son las habitaciones cerradas de la infancia,
las corrientes de aire, los portazos
en una casa donde ya no hay nadie.
Vienes desde muy lejos con tu sonrisa tímida,
desde un mundo tranquilo en blanco y negro
con tu madre y la estufa de carbón
en una galería con cristales
de muy poco espesor por donde huía
el calor de aquel tiempo hacia el frío
del cielo azul de un patio de manzana.
Te fuiste acostumbrando
a no confiar en ti. A no saber
qué habías hecho mal para que ahora volviese
con palabrotas que no habías dicho
y gestos de desprecio que nunca fueron tuyos.
Porque has sabido amar, pero la vida
cuánta muerte ha llevado hasta tus ojos.
Hoy transmiten de nuevo la tímida ternura
de aquella niña buena en blanco y negro
que aprendió a hacerlo tan bien todo
para salvar así,
pasados tantos años, nuestro amor.

 

Volver